Visitantes

Llevaba tiempo sin actualizar, y es que estos meses han sido una extraña vorágine en la que mi vida laboral se ha convertido en una broma del destino. Una broma muy pesada. Esta simpática crisis en la que los periodistas hemos sido una de las profesiones más golpeadas, junto con otros avatares de mi vida, me han llevado a tener que trabajar como auxiliar de sala en un, digamos, conocido museo de Bilbao. Sí, auxiliar. Esos seres vestidos de negro que dicen “señora no toque eso- señora, no se pueden hacer fotos” en las galerías de los museos.

Se trata del trabajo más alienante y penoso que he tenido que sufrir, no solo por su naturaleza sino también por sus condiciones contractuales. Pero no piensen que eso ha matado mi vena creativa; qué va. Solo que me ha vuelto algo vaga a la hora de escribir. Entiéndanme: las jornadas maratonianas necesarias para ganar cuatro duros hacen que lo único que te apetezca al salir de este curro sea morirte lo antes posible. He decidido rebelarme ante dicha situación, así que inicio un ciclo de artículos sobre el Mundo Museo que me servirán para exorcizar mi mala ostia y, de paso, para hacerles reír un ratejo. O al menos eso espero.

El trabajo de un auxiliar

Además de reprender los muy frecuentes comportamientos incívicos de los visitantes al museo, los auxiliares tenemos también que informarles sobre múltiples cuestiones. Hay una serie de preguntas que estos visitantes nos suelen hacer que son, además de estúpidas, bastante recurrentes. Preguntas a las que te gustaría dar una determinada respuesta que tu condición de auxiliar te impide expresar.

Ahí va el Top 5 de las preguntas más gilipollas, junto con la respuesta que a mí me gustaría darles (Respuesta Ideal) y aquella que me veo obligada a dar (Respuesta Real).

1. Perdona, ¿trabajas aquí?

Respuesta Ideal: No, señora. Lo que pasa es que los fines de semana me gusta plantificarme en mitad de una galería y pasarme aquí las horas muertas, llevando además una emisora colgada del culo, un pinganillo metido en el tímpano y un uniforme absolutamente reconocible para que todo dios sepa que soy personal del museo. Un uniforme horrendo, dicho sea de paso. Pero bueno, que en realidad me lo pongo mucho, eh. De hecho, es lo que me pongo para follar. ¡Y no sabe usted cómo triunfo!

Respuesta Real: Sí, señora. ¿Qué desea?

2. ¿Pero dónde está el Guernica?

Respuesta Ideal: Por puta vigésima vez, señora, el Guernica está en el Reina Sofía. JODER. ¿Se lo va a creer, o va a estar dándome por c… toda la tarde? Dígamelo ya, por favor. Que me está haciendo sufrir.

Respuesta Real: En el museo Reina Sofía, señora. Si lo desea, puedo repetírselo otras cuatro veces.

3. ¿Estos cuadros son del Picasso original?

Respuesta Ideal: No, qué va. Estos los he comprado yo misma en los chinos de debajo de mi casa esta mañana, me he venido dos horas antes de la apertura del museo y los he colgado en esta galería. Me dan esos puntazos, oiga. Que es que estoy muy loca. Y dan el pego bastante bien, ¿no cree?

Respuesta Real: Sí, señora. De Picasso. Solo hay uno.

4. ¿Los cuadros llevan luces dentro?

Respuesta Ideal: ¡Usted sí que sabe lo que es meterse mierda de la buena, eh! ¡Lo suyo sí que es llevar un buen colocón! ¿Me pasa el teléfono de su camello, por favor?

Respuesta Real: Señora, lo que ilumina los cuadros son los focos que puede usted ver en el techo.

5. ¿Qué es lo más recomendable del museo?

Respuesta Ideal: Del museo, aparte de mi persona, nada. Eso sí, lo más recomendable para usted, si es que le interesa mi opinión, es que se vaya a tomar por el c…

Respuesta Real: Eso es muy subjetivo. No le puedo ayudar.

BONUS: No es una pregunta, pero sí un momento idiota.

¡Felicidades por el museo! ¡Es precioso!

Respuesta Ideal: Señora, ni soy el puto Frank Gehry, ni tengo pinta de serlo, ni me agrada lo más mínimo este museo, ni sabe usted por dónde le da el aire. Por no hablar de que uno de mis sueños recurrentes cada noche es que esta mierda de edificio explota con todo aquello que contiene y posteriormente arde hasta que se consume la última placa de titanio.

Respuesta Real: Gracias, señora.

Por si alguien no se lo cree, todas estas preguntas son reales y vividas en mis carnes. Próximamente, el Bestiario Definitivo de Visitantes al Museo.

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6 Responses so far.

  1. Azafata Buena says:

    5 estrellas para este blog!! XDDDDDDD

  2. Inés says:

    Muy bueno, si señor. Me he reído un montón. La gente tiene especial facilidad para dar rienda suelta a la sandez cuando visita un lugar de este tipo. Resultan tremendamente OSTIABLES…
    Eres una jefa. Enhorabuena!! (Guan mor taim) 😉

    • Kaiser says:

      Gracias, Inés! Nos tenemos que juntar un día para contrarrestar a los que dan rienda suelta a la sandez dando rienda suelta a nuestra ira… Un abrazo, y pa jefa tú!

  3. Trenchuki says:

    En serio muy bueno, usaré alguna idea para el siguiente monólogo que haga. +10

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